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2012/06/01

No 6 de la Serie “EN VIDA HERMANO EN VIDA”


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Maurier Valencia Hernández

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PobreEl mejor 
“Adusto”. “Alto”. Curiosa la primera impresión que tuve del Dr Valencia. Fue en el Club del Comercio, en una de las primeras asambleas de Pereiranos por la Paz, 1998?, 9?...me lo presentó el AMA Oscar Zapata.
Desde esa época supe que contábamos con un ejecutivo. Una persona práctica, pragmática. La primera sede que tuvo Pereiranos por la Paz fue en Comfamiliar del Centro. (La 2ª la facilitó la Junta de la Cámara de Comercio con el joven Mauricio Vega en su presidencia ejecutiva). Se trataba de aportar a la gesta cívica. Ese es el sello que ha caracterizado a Maurier.
La vida es una avenida llena de curvas donde sólo vemos las más cercanas, nunca jamás, por más que insistamos en planearlo, veremos las más lejanas. Difícilmente un niño nacido en Quinchía (Caldas para ese entonces), al despuntar los años 50, hijo de don Pablo Valencia y doña Teresa Hernández, podría saber las curvas que le correspondería transitar. Valencia Hernández se ha desempeñado como ingeniero de métodos y sistemas del Icetex, Director de Planeación de la Libre. Ingresó a Comfamiliar en 1976 como asistente de Mercadeo. Ya para ese entonces era Ingeniero industrial de la UTP, y se especializó en Mercadeo de Eafit, llegando a Subdirector de esa área, luego llegó a la subdirección Financiera y en 1984 fue elegido como Director en reemplazo de su mentor el Dr. Baena. También es Especialista en Alta Gerencia de los Andes. Y le ha encantado ser docente y catedrático.
Tal vez la primera clase de psicología emocional espacial que tuve en mi vida vino de Maurier en mi primera cita con él: me enseñó la importancia de la cercania en una mesa donde sólo hay dos contertulios. El tema de la amabilidad, de la imperturbabilidad agradable, del respeto y valoración por el otro, de la sutileza, de la paciencia, la prudencia, del manejo del poder sin torpes egolatrías, de la sencillez, etc. Son elementos que delinean a uno de los pereiranos más “influyentes” de los últimos lustros. (El “Poder” sólo lo tiene Dios/Universo). No en vano desde el desaparecido “El Tiempo / Café” en el 2000? 1? Lo precandidatizamos a la Alcaldia de Pereira, al lado de otros nombres como el de Juan Guillermo Angel Mejía.
En estos últimos años, Maurier ha sido impulsor de valiosos y esenciales procesos para la ciudad tales como “El costurero”, más recientemente “Pereira Como Vamos”, la “Tertulia Matecaña”, entre otros. Bien desde el liderazgo de Comfamiliar, o desde otros escenarios más sosegados, tanto su familia como nosotros, dada su herencia genética y mediando el diseñador de las avenidas de las vidas humanas, seguiremos teniendo por largo tiempo más, un líder cívico local, departamental, regional, nacional clave y más necesario ahora que los pro y los contras del impacto de la glo-loca-lización serán claramente perceptibles.

Este es el No 6 de la Serie “EN VIDA HERMANO EN VIDA” . Continuará...

COLOMBIA: los procesos de paz que funcionan son más reservados


"Uribe no quería la paz, quería ganar la guerra"

Por Nathan Jaccard, periodista de SEMANA
ENTREVISTAVicenç Fisas, director de la Escuela de Cultura de Paz de la Universidad Autónoma de Barcelona, presenta el Anuario de Paz 2012. SEMANA.COM habló con él sobre la guerra en Colombia, la política de paz del gobierno Santos y las posibilidades de acabar el conflicto.
Jueves 24 Mayo 2012
Desde el 2006, la Escuela de Cultura de Paz de la Universidad Autónoma de Barcelona publica un Anuario de Paz donde hace un minucioso seguimiento a negociaciones, diálogos, procesos de paz y conflictos sin resolver en todo el mundo.

En el Anuario 2012, el director de la Escuela, Vicenç Fisas, muestra cómo en el 40 por ciento de los conflictos armados actuales existen diálogos abiertos o exploratorios; hay 20 contextos armados sin negociaciones abiertas; mientras que en el 60 por ciento de las negociaciones hay una mediación externa. Para Colombia la conclusión es deprimente: es el conflicto más antiguo sin negociar.
Pero en diálogo con Semana.com, Fisas es más optimista y dice que desde hacía años no había un clima en Colombia tan favorable para la paz.

El Anuario será presentado este jueves en el Auditorio Huitaca (cra. 8 No. 10-65) de la Alcaldía Mayor de Bogotá por el profesor Fisas. La instalación del evento estará a cargo de Guillermo Asprilla, secretario de Gobierno de Bogotá, y del PNUD. El profesor Medófilo Medina, de la Universidad Nacional, hará los comentarios al estudio.

El documento también está disponible en línea.

SEMANA.COM: La semana pasada Bogotá se estremeció con el descubrimiento de un carro bomba y el atentado contra Fernando Londoño. Muchos acusan a las FARC...

Vicenç Fisas:
 Yo diría que no son las FARC, hay muchas posibilidades de que no sean. No es su estilo, no es el momento. Me extrañaría muchísimo. El atentado se produce el mismo día de la aprobación del Marco Legal para la Paz. No tendría ningún sentido que las FARC dinamitaran este proceso.

Más bien creo que sectores que no creen en este marco son los que dinamitaron esta posibilidad de justicia transicional. Me inclinaría a pensar que es la extrema derecha la autora de este atentado.

SEMANA.COM: En la últimas semanas parece haber un recrudecimiento de la guerra. No sólo fueron las bombas en Bogotá, también los 12 soldados muertos en La Guajira, el secuestro del periodista Roméo Langlois. ¿Qué está pasando? ¿Al fin hay vientos de diálogo o no?

V.F.:
 Creo que esa coyuntura, cada día hay cosas negativas, combates, enfrentamientos, lo que nos impide ver que los procesos de diálogo se desarrollan a mediano plazo.

Hay un hecho innegable, que menciono en el Anuario de paz, y es que en los últimos 30 años, el 80 por ciento de los conflictos armados se han resuelto por negociación. Es un porcentaje muy elevado, que va en aumento. Ahora se negocia más que hace 30 años, y se negocia más rápido. Es una realidad internacional.

Nos tiene que llevar a pensar que el conflicto en Colombia no es interminable. Aquí hemos de ver dos elementos fundamentales:

¿Quiere la insurgencia negociar la paz? Han dicho de forma muy categórica que sí. Y han hecho ofrecimientos para negociar con el presidente Santos.

¿Quiere el presidente Santos la paz? Lo ha dicho desde el primer día. Tiene un empeño personal en ser el presidente de la paz. Eso me lleva a pensar que es posible llegar a este escenario.

El cómo, son las partes que tienen que decidir cómo van a hacerlo. Lo único que sabemos es que el presidente no quiere injerencias. Por tanto, no es previsible que sea a la luz publica ni con mucho acompañamiento. Va a ser una cosa más bien discreta.

SEMANA.COM: Hace unos años, en la presentación de un Anuario de paz, una de las conclusiones era que en Colombia ninguno de los actores tenía interés por acabar la guerra. ¿Cree que eso ha cambiado?
V.F.:
 Sí hay un cambio. Hace unos años no habría apostado que las FARC querían la paz. Las veía mas acomodadas en el conflicto. Ya no. Eso tiene que ver con los golpes que han sufrido y también con las realidades políticas de América Latina, donde la izquierda ha logrado el poder político. La democracia se ha estado imponiendo como sistema de transformación social. Es una lectura que las FARC no pueden dejar de lado. Por fuerza han tenido que tomar nota de que en el momento histórico que estamos viviendo, la lucha de guerrillas no tienen ningún sentido. Creo que en estos momentos el ELN y las FARC están dispuestas a negociar la paz. Éste es el momento.

SEMANA.COM: ¿Incluso si hay enfrentamientos, soldados muertos?
V.F.:
 Aun si hay combates, son ceremonias de guerra, es muy típico en los procesos de paz que se hacen sin un alto al fuego, sin un cese de hostilidades. Pensemos que muchos procesos fracasan por que los altos al fuego no se cumplen. A veces es más conveniente no apostarle a un alto al fuego definitivo si no hay garantías de que se van a cumplir.

Aunque parezca paradójico, la intensificación de los combates puede ser un signo de que una hipotética mesa de negociación, pues una de las partes quiere tener una posición de fuerza. Es no es extraño, en la mayoría de los procesos ocurre eso.

SEMANA.COM: ¿El hecho que el proceso del Caguán haya sido tan público explica parte de su fracaso?

V.F.:
 Sí, normalmente los procesos de paz que funcionan son más reservados. Es una constante en los procesos que hay en el mundo. Tampoco es una ley, pero el exceso de visibilidad no es aconsejable. Es lo que ocurrió en La Habana con el ELN en el 2005. Cada día el ELN tenía que hacer una rueda de prensa, así como el Gobierno, explicando si había avances. Cualquier negociación esta llena de inconvenientes, pero no lo podían reconocer.

Es mejor que haya menos movimiento mediático y pueda haber una negociación más auténtica, más real.

SEMANA.COM: ¿Usted cree que el gobierno Santos está haciendo negociaciones secretas? 
V.F.: Esto no lo sé, hay un rumor, pero no lo sé. Pero si existieran, habría que dar confianza al presidente. Yo repito que hay voluntad por las partes de avanzar en un proceso, así sea en medio de la guerra. Hay una evolución respecto a los últimos años y entiendo que la paz es posible. Y que el presidente puede lograr avances en este mandato.

SEMANA.COM: ¿Por qué algunos sectores del antiguo gobierno se oponen a estos intentos?

V.F.:
 Es evidente que el presidente Uribe no quería la paz, quería ganar la guerra. Este es lo que lo distingue de Santos. Él dijo que quería ser el presidente de la paz. Eso marca una diferencia muy notable con Uribe. El presidente Santos sabe que tendrá que llegar a una negociación con la subversión. ¿Cuando? No sé, pero un día u otro.

SEMANA.COM: ¿Qué le parece el Marco Legal para la Paz? Hay polémica por una eventual amnistía a la guerrilla.

V.F.:
 Entiendo la polémica, es sano que haya una discusión, pero como analista de los procesos de paz tengo la obligación de decir que en la totalidad de los procesos en el mundo en los últimos 30 años, ha habido una amnistía para los actores armados. Las personas que han dejado las armas no han pagado cárcel. Esto es así.

SEMANA.COM: ¿Para todos los actores del conflicto?

V.F.:
 Para todos. Es muy importante que se defina la cantidad de verdad que se quiere saber. Y entiendo que para ello se tiene que establecer una comisión de la verdad que establezca todo lo que pasó y la responsabilidad de todos los actores. Pero al mismo tiempo la justicia tiene que ser magnánima, muy generosa para que haya una absoluta reconciliación.

SEMANA.COM: ¿Hay que sacrificar parte de la verdad por la paz?

V.F.:
 No, la verdad tiene que salir toda. Se tiene que sacrificar la justicia. Esto es cómo se han desarrollado los procesos en el mundo. Y no creo que Colombia vaya a ser una excepción, porque si no, nadie deja las armas.

SEMANA.COM: ¿Qué opina de la posibilidad de que los guerrilleros participen en política?

V.F.:
 En un proceso de negociación cabe la posibilidad de que las partes acuerden un marco de incompatibilidad en la acción pública por parte de los actores armados durante unos años. Esto se puede negociar. Pero en la mayoría de los procesos de paz, los actores, una vez dejan las armas, entran en política. Pero está sujeto a la negociación.

SEMANA.COM: ¿Se tiene que considerar las Fuerzas Armadas como actores del conflicto, al igual que la guerrilla?

V.F.:
 Entiendo que sea polémico, pero en todos los procesos de paz si a la insurgencia se le da inmunidad, una amnistía, las Fuerzas Armadas también tienen que ser amnistiadas. Por la paz vamos a mirar el futuro, y dejar el pasado, con mucha verdad.

Lo explico con un palabra. Si hay un proceso de paz exitoso, las partes llegan a un acuerdo y le ponen un punto final a un enfrentamiento de decenios, es un momento mágico. Sumamente especial.

Políticamente, pero sobre todo socialmente. En ese momento el país se puede dedicar a solucionar otros problemas. Y Colombia los tiene. Tiene problemas de pobreza, de desigualdades. Colombia tiene un impresionante potencial cultural, social, económico. Si un país con un proceso de paz se ahorra el 3 por ciento del PIB destinado a la guerra y puede dedicarlo a inversión social, es un montón de dinero.

SEMANA.COM: ¿Usted piensa que las Fuerzas Armadas estén dispuestas a sacrificar su presupuesto, su poder?

V.F.:
 No les va a quedar más remedio. Hay que decírselo claramente a las Fuerzas Armadas. No hay ningún proceso de paz que implique un estancamiento o un aumento de los gastos militares, sino una reducción de las Fuerzas Armadas. Colombia tendrá que reducirlas como mínimo a la mitad, tendrá que haber una reestructuración muy importante, muchas personas en activo tendrán que pasar a la reserva. Y en eso las Fuerzas Armadas han de tener mucha responsabilidad, han de ser actores de paz.

Sería interesante, si no lo están haciendo, que las Fuerzas Armadas pensaran en el posconflicto.

SEMANA.COM: ¿Hay que incluir a las bacrim en un proceso de paz?

V.F.:
 Por supuesto, pero no en las mismas negociaciones, son procesos diferentes. El año pasado un obispo católico hizo una petición al Gobierno porque tenía una encomienda de un sector importante de las bacrim, que querían desmovilizarse. Hubo una negativa. Me parece un error, no hay que desaprovechar ninguna oportunidad para lograr un arrepentimiento, una desmovilización, una reinserción de las bacrim. Tendrá que haber un proceso de paz con ellos, por supuesto.

SEMANA.COM: ¿Qué piensa de las leyes de posconflicto, como el Marco legal por la paz, en medio de la guerra?

V.F.:
 Lo que es precipitado es hacer el marco cuando todavía no se ha firmado un acuerdo. Creo que hay precipitación, hay que dejar que esto se maneje en la mesa de negociación, los términos de la dejación de armas, los términos de la justicia, esto hay que negociarlo. Y así se ha hecho siempre. Yo no miro a Colombia en exclusiva, miro como se ha hecho en otras partes del mundo. Entiendo que Colombia no puede ser la excepción.

Pero se ha hecho con buena intención, esto hay que reconocerlo. Pero es mejor dar espacio a la negociación, y en el transcurso de la negociación se define que marco jurídico se va a dar. No al revés. 
SEMANA.COM: ¿Qué consejo le daría a Santos para tener una política de paz efectiva?

V.F.:
 Que en Colombia no serviría un modelo de reinserción pura, pedir a la insurgencia que se desmovilice y punto. Es una insurgencia que tiene un proyecto político, unos reclamos, una agenda. El tema agrario va a ser muy importante para las FARC. Para el ELN, el tema energético. Entonces, cualquier acercamiento tiene que tener en cuenta lo que históricamente han demandado.

SEMANA.COM: ¿Qué pueden aprender los colombianos de la negociación de ETA en el país Vasco?

V.F.:
 Es tan diferente, que no hay lecciones que se puedan trasladar. Excepto una cosa, en el país Vasco se intercambió paz a cambio de que la izquierda independista pueda hacer política. Lo que podríamos trasladar como lección a Colombia. Por eso la insurgencia colombiana deberá tener sus espacios para hacer política.

Y aquí hay un hecho histórico que pesa mucho, como lección que no se debe volver a repetir, que es la tragedia de la Unión Patriótica. Si el Gobierno no puede dar las plenas garantías de que esto no se va a repetir, no habrá proceso de paz. En una mesa de negociación las garantías de hacer política van a ser muy importantes. En el país Vasco esto ha sido determinante. 

2012/05/20

texto marco legal para la paz (a Mayo 16 del 2012)


-en rojo las modificaciones- 

TEXTO DEFINITIVO PLENARIA CAMARA DE REPRESENTANTES AL PROYECTIO DE ACTO LEGISLATIVO  No. 094  DE 2011 CAMARA- 14 DE 2011 SENADO “POR MEDIO DEL CUAL SE ESTABLECEN INSTRUMENTOS JURÍDICOS DE JUSTICIA TRANSICIONAL EN EL MARCO DEL ARTÍCULO 22 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA Y SE DICTAN OTRAS DISPOSICIONES”- (Segunda Vuelta).


El Congreso de Colombia

DECRETA:

ARTÍCULO 1. La Constitución Política tendrá un nuevo artículo transitorio que será el 66, así:

Los instrumentos de justicia transicional serán excepcionales y tendrán como finalidad prevalente facilitar la terminación del conflicto armado interno y el logro de la paz estable y duradera, con garantías de no repetición y de seguridad para todos los colombianos. En todo caso estos instrumentos garantizarán, en el mayor nivel posible, los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación. La Ley Estatutaria podrá autorizar un tratamiento diferenciado para cada una de las distintas partes que hayan participado en las hostilidades.

La Ley podrá diseñar instrumentos de justicia transicional de carácter judicial o extra-judicial que permitan garantizar los deberes estatales de investigación y sanción. En cualquier caso se aplicarán mecanismos complementarios de carácter extra-judicial para el esclarecimiento de la verdad y la reparación de las víctimas, como comisiones de la verdad.

Tanto los criterios de priorización como los de selección son inherentes a los instrumentos de justicia transicional. El Fiscal General de la Nación determinará criterios de priorización para el ejercicio de la acción penal. Sin perjuicio del deber general del Estado de investigar y sancionar las graves violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario, en el marco de la justicia transicional, el Congreso de la República, por iniciativa del Gobierno Nacional, podrá mediante ley Estatutaria determinar criterios de selección que permitan centrar los esfuerzos en la investigación penal de los máximos responsables de delitos que adquieran la connotación de crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra; establecer los casos en los que procedería la suspensión de la ejecución de la pena; y autorizar la renuncia condicionada a la persecución judicial penal de todos los casos no seleccionados.

En los casos de la aplicación de instrumentos de justicia transicional a grupos armados al margen de la ley que hayan participado en las hostilidades, ésta se limitará a quienes se desmovilicen colectivamente en el marco de un acuerdo de paz o a quienes se desmovilicen de manera individual de conformidad con los procedimientos establecidos y con la autorización del Gobierno Nacional. En ningún caso se podrán aplicar instrumentos de justicia transicional a quienes no sean parte en el conflicto y/o a cualquier miembro de grupo armado que una vez desmovilizado siga delinquiendo.

En el caso de agentes del Estado, las herramientas de justicia transicional sólo podrán ser aplicadas de manera individual, a través de un instrumento jurídico particular, y teniendo en cuenta la función constitucional que les ha sido encomendada.

La suscripción de cualquier acuerdo de paz requerirá la liberación previa de los secuestrados en poder del grupo armado al margen de la ley.


ARTÍCULO 2. Transitorio. Una vez el gobierno nacional presente al Congreso de la República el primer proyecto de Ley que autorice la renuncia a la persecución penal o la suspensión de la ejecución de la pena en desarrollo del presente artículo, el Congreso tendrá cuatro (4) años para proferir las leyes que regulen la materia.

ARTÍCULO 3. El presente Acto Legislativo rige a partir de su promulgación.






CARLOS EDWARD OSORIO AGUIAR
Ponente

Del  Honorable Congresista,


SECRETARIA GENERAL

Bogotá, D.C., Mayo 16 de 2012

En Sesión Plenaria del día 15 de Mayo  de 2012, fue aprobado en Segundo Debate el Texto Definitivo con modificaciones del PROYECTO DE ACTO LEGISLATIVO No. 094  DE 2011 CAMARA- 14 DE 2011 SENADO “POR MEDIO DEL CUAL SE ESTABLECEN INSTRUMENTOS JURÍDICOS DE JUSTICIA TRANSICIONAL EN EL MARCO DEL ARTÍCULO 22 DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA Y SE DICTAN OTRAS DISPOSICIONES”- (Segunda Vuelta). Esto con el fin de que el citado Proyecto de Ley siga su curso legal y reglamentario y de esta manera dar cumplimiento con lo establecido en el artículo 182 de la Ley 5ª de 1992. Lo anterior, según consta en el Acta de Sesión Plenaria No. 124 del 15  de  Mayo de 2012, previo su anuncio el día 9 de Mayo de los corrientes, según Acta de Sesión Plenaria No.123.





JESUS ALFONSO RODRIGUEZ CAMARGO
Secretario General.


 De: http://www.google.com.co

ó

La socialdemocracia en crisis como consecuencia imprevista de su propio éxito


LA CRISIS DE LA SOCIALDEMOCRACIA

El declive del ciclo socialdemócrata

La socialdemocracia entra en crisis al romperse la alianza entre la clase media y la de los trabajadores industriales

¿Asistimos al final del ciclo histórico de hegemonía progresista? Para entender la decadencia de la socialdemocracia puede ser útil atender los planteamientos sociológicos de Colin Crouch (La postdemocracia, Taurus, 2004) o Emmanuel Todd (Después de la democracia, Akal, 2010), que analizan su declive en clave infraestructural. Según esta perspectiva, por socialdemocracia puede entenderse la coalición histórica que se construyó entre el movimiento obrero organizado y las nuevas clases medias de funcionarios, empleados de servicios y profesionales por cuenta ajena (no confundir con las viejas clases medias de agricultores, comerciantes, artesanos y profesionales autónomos). Los intereses de ambos bloques no tenían por qué coincidir, al estar separados por la barrera de su desigual dotación en capital humano: en el movimiento obrero predominaban los estudios primarios y la formación profesional mientras que las nuevas clases medias poseían titulaciones secundarias y superiores, actuando en origen el bachillerato como barrera de clase. De ahí el tradicional desencuentro entre trabajadores de cuello blanco y de cuello azul, que históricamente se reflejó en la desconfianza entre el reformismo socialista de extracción burguesa y el revolucionarismo obrero de anarquistas o comunistas. Pero esa distancia de clase pudo ser salvada mediante el acuerdo socialdemócrata que estableció un pacto de mutua colaboración entre ambos bloques para unir sus fuerzas conquistando el poder por medios pacíficos y electorales.
Un acuerdo mediante el que la parte obrera (blue collars) aceptaba supeditarse al liderazgo burgués (white collars) a cambio de que el gobierno común garantizase a todas las clases populares su acceso a los canales de movilidad social ascendente e igualdad de oportunidades. Este programa común que selló la coalición entre la clase obrera industrial y las clases medias urbanas es el que pudo desarrollarse en toda Europa tras la segunda guerra mundial, dando lugar a los célebres treinta años gloriosos (1945-1975) que crearon la sociedad de la afluencia presidida por el Estado de bienestar. Y lo menos que puede decirse es que semejante programa común se vio coronado por el éxito más completo. Pues en efecto, la coalición socialdemócrata conquistó el poder y se mantuvo en él por varias legislaturas mientras a la vez se desarrollaban los mecanismos meritocráticos que extendieron a todas las clases sociales la escolarización tanto secundaria como universitaria, además del resto de derechos sociales (salud, pensiones y servicios universales).
La socialdemocracia ha muerto como consecuencia imprevista de su propio éxito
Ahora bien, si consideramos el inicio de la década de los 70 como el apogeo del ciclo socialdemócrata es porque a partir de esa fecha comenzó su progresivo declive, asociado al impacto de la crisis económica internacional tras el choque petrolífero de 1974. Una crisis que también modificó el sistema capitalista, pasando del modelo keynesiano afín al estatalismo socialdemócrata al modelo monetarista afín al planteamiento liberal-conservador partidario del libre mercado. No obstante, tras ciertos retrocesos iniciales, la socialdemocracia se pudo recomponer mediante la denominada Tercera Vía de adaptación al mercado que teorizó el sociólogo Anthony Giddens, logrando resistir en el poder hasta bien entrado el siglo XXI. Pero finalmente, el estallido de las sucesivas burbujas crediticias (punto.com en 2001, hipotecas subprime en 2007,eurodeuda en 2010) ha terminado por alejar cada vez más a la socialdemocracia del poder, aunque ocasionalmente todavía gane ciertas elecciones. En suma, todo indica que el declive de la socialdemocracia ya se ha consumado. ¿Cómo se puede explicar su decadencia aparentemente irreversible? Exploremos algunas razones.
La primera explicación es infraestructural y se debe al debilitamiento ineluctable de uno de los dos bloques fundadores de la coalición socialdemócrata: la clase obrera. Como consecuencia del advenimiento de la sociedad postindustrial teorizado por el sociólogo Daniel Bell, se ha producido una creciente desestructuración del sistema de clases que ha fragmentado y descompuesto a todas ellas. Pero sobre todo, la que ha sufrido ese proceso de desarticulación en mayor medida ha sido la vieja clase obrera de trabajadores industriales o blue collars, que ha visto reducirse sus efectivos en términos absolutos y relativos, obligando a sus hijos a desertar de ella mientras asistía a la llegada de nuevos contingentes inmigrantes de trabajadores manuales sin cualificar destinados a la agricultura, la construcción y los servicios personales. Por tanto, las clases medias cualificadas ya no tienen nada que ganar manteniendo su coalición con las clases industriales en retroceso, y de ahí que tiendan a romperla cayendo en una creciente volatilidad electoral. Sobre todo si tenemos en cuenta que también ellas han perdido gran parte de su poder e influencia, aunque no en términos cuantitativos pues siguen siendo las más numerosas, pero sí cualitativos como vamos a ver.
Y es que la otra explicación del declive de la izquierda resulta paradójica, pues podría decirse que la socialdemocracia ha muerto (o al menos se extingue) como consecuencia imprevista de su propio éxito. En efecto, el desarrollo del Estado de bienestar, con su provisión universal de derechos sociales, ha generado dos efectos no queridos que han resultado contraproducentes para la coalición socialdemócrata. El primero es que, al ofrecer servicios públicos de protección social provistos por redes formales administrativas, ha suplido primero y ha terminado por sustituir después a las redes sociales informales de confianza, solidaridad y compromiso colectivo (grupos de ayuda mutua, movimiento asociativo, etcétera) que antes articulaban el tejido social dotándolo de espesor y densidad cívica. En consecuencia, tanto las clases trabajadoras como las clases medias urbanas han ido viendo cómo se devaluaba y amortizaba su anterior capital social, pasando a disgregarse y atomizarse hasta caer en el aislamiento de la individualización y el familismo amoral. Algo que no puede ser compensado por las redes virtuales tipo Facebook que comercializa elmarketing de la industria digital.
Habría que regenerar el capital social de la izquierda
Y la segunda consecuencia no querida del éxito socialdemócrata es la devaluación del sistema educativo a causa de su democratización universal, que ha terminado por amortizar su potencial meritocrático. Cuando sólo la clase media cursaba estudios superiores, sus títulos eran muy apreciados porque dotaban de un fuerte impulso selectivo hacia la movilidad ascendente. En cambio, cuando la universidad se masifica y amplía a todas las clases sociales, sus títulos dejan de ser selectivos y por tanto se devalúan al dejar de proporcionar movilidad ascendente: es el fenómeno del mileurismo (o depreciación de los profesionales urbanos) que surge cuando la inversión académica en titulación superior ya no puede rentabilizarse tanto en el mercado de trabajo. Y este efecto contraproducente, que está devaluando la meritocracia y amortizando el capital humano, es el que más ha hecho por romper la anterior coalición socialdemócrata entre trabajadores de cuello azul y profesionales de cuello blanco, al perder aquellos su capital social y estos su capital humano. En suma, como señala Todd, la socialdemocracia ha entrado en decadencia porque las clases medias tituladas, por temor a su desclasamiento, han dejado de solidarizarse con los trabajadores sin titular: de ahí su rebelión fiscal, su cinismo político y su transfuguismo electoral.
¿Es irreversible el declinar del ciclo socialdemócrata? ¿O cabe esperar que se reactive por efecto de una nueva oscilación pendular? Si el anterior análisis es acertado, la recuperación de la socialdemocracia exigiría tres requisitos difíciles de reunir. Ante todo se debería recuperar la revalorización del trabajo como fuente de realización personal, tras caer en el desprecio a causa del consumo mimético. Después habría que regenerar el capital social de la izquierda, reconstruyendo sus redes informales de confianza y reciprocidad, lo que exige superar el sectarismo amoral y la xenofobia etnocéntrica. Y además se precisa un nuevo tipo de liderazgo tipo 15M, capaz de tender puentes interculturales creando nuevas coaliciones mayoritarias. Factores que podrían entrar en reacción sinérgica si la crisis actuase como agente catalizador. Pero ello no resultará posible sin una estrategia que anude compromisos con posibles aliados, un proyecto que visualice metas comunes a alcanzar y un relato que lo haga creíble despertando emociones entusiastas. Es el puerto prometido que aguarda más allá del sombrío horizonte actual.
Enrique Gil Calvo es catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid.

2012/05/16

Finanzas Públicas Municipales, el caso Pereira


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Alcaldía...¿endeudarnos más?

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La alcaldía de Pereira, al igual que la gobernación de Risaralda, tiene graves problemas de financiamiento. Un solo dato como abrebocas, casi el 52%, 52 de cada 100 pesos que tiene el municipio para operar, son del “Sistema General de Participación”, es decir la plata que llega del centro, de la nación, de Bogotá, para unas tareas concretas, y que son intocables.
Del total de recursos para inversión, una cifra que se lee enorme, pues son más de $366 mil millones al año, la alcaldía tiene escasos “recursos propios” pues el 80.3%  tienen destinación específica. La más grande es el “Fondo Municipal de Salud”  que para este año tiene 41 mil millones de pesos, y que entre 2012 y 2016 manejará 183 mil millones de pesos. Como dice el procurador general de la nación “Si se utilizaran bien tendríamos uno de los mejores sistemas (de Salud) del mundo” http://ow.ly/aVkJF (...).   
Puede que no al nivel del debate  que se dio la semana pasada sobre la financiación en la Asamblea Departamental, pero sí cercano, está el tema en el Concejo Municipal, pues el plan de desarrollo sólo éste año valdría $580 mil millones (2.5 billones en total). La noticia positiva es que se parte de 291, la mitad, que son del Sistema General de Participación y las rentas de destinación específica, pero se requiere salir a buscar el resto. Quienes crean que se pueden usar las sobretasas a la gasolina, deporte, recreación o los impuestos a espectáculos, cigarrillo, etc, ya los contamos. ¿Y las regalías? En el Decreto 4950 del 2011, aparecen grandes recursos, pero son regionales ó departamentales.
La alcaldía aspira a obtener por “recursos propios” , que esencialmente son el Predial e Industria y Comercio, $52 mil millones en 2012, que constituye el 18% de los “recursos para inversión”. Las otras fuentes de financiamiento del municipio son débiles, las encabeza: ¡sorpréndase! el aeropuerto Matecaña, del cual se espera recibir este año más de $26 mil millones, luego viene Aguas y Aguas con $23 mil millones, y Megabús del que sólo se esperan este año $6.700 millones –curiosamente se proyectan “cero” pesos en los años siguientes http://ow.ly/aVn1T  (pág. 559)  ¿porqué?-,  también llama la atención que en los ingresos esperados de las empresas de servicios públicos domiciliarios, la joya de la corona: la Telefónica tampoco esté…¿porqué?...Igual esos son $64 mil millones, vamos en $116mil millones, y todavía faltan $175 mil milloncitos.
Es aquí donde aparecen los “Recursos Externos” que según nuestras fuentes, son $41 mil millones de Regalías, asociadas exclusivamente a un proyecto de Acueducto y Saneamiento; $60 mil millones de vivienda (¿los famosos subsidios que ya prometieron para los  planes A y B de la reelección presidencial?) y siguen faltando $74 mil millones sólo en 2012. Entonces vienen las grandes apuestas políticas. Las que implican darse la pela, y dársela ya, antes de que las campañas electorales estén a pleno vapor…
Tal vez el parque temático, o el centro de convenciones alcancen a captar regalías, pero, ¿porqué, por ejemplo, el acuerdo 078 del 2008 que estableció el uso y APROVECHAMIENTO económico del espacio público, ni siquiera se cuantifica aparte? ¿O es que nadie usa o aprovecha el espacio público, están vacías de día y DE NOCHE la Circunvalar, la 30 de agosto, la plaza de Bolívar, Ciudad Boquia, etc, etc? ¿Qué otras fuentes hay de ese tipo? ¿Valorización?,¿Se va a dar la anunciada  descapitalización de la empresa de energía y/o de la telefónica?
Disiento abiertamente de la más mínima posibilidad de seguir endeudándonos, la deuda pública del municipio en la “evolución de la participación del gasto” se mueve entre el  4 y el 9%. Hasta 9 de cada 100 pesos, han sido para pagar deuda. Esto es absurdo cuando en recursos del balance, lo que queda del año anterior, quedaron casi $18 mil millonesen 2011? ¡para qué entonces nos endeudamos! lo que se necesita es macro gerencia financiera ¿Quién la lidera?

2012/05/09

¿impuesto a las gaseosas?


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¿Gobernación/es quebradas? (I)

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PobreEl mejor 
La gobernación de Risaralda tiene una deuda de $67 mil millones, algo así como 40 millones de dólares.
  ¿De dónde salió esa deuda? ¿Siempre hemos debido tanto? ¿ Los demás departamentos están igual, mejor, o peor endeudados? ¿Son viables, sostenibles? ¿De qué carajos viven los departamentos? Después de dialogar con varios gobernadores ó diputados anteriores o actuales de éste y otros departamentos, sacamos algunas reflexiones.
Lo primero es que las deudas son descomunales, Antioquia debe 700 mil millones de pesos, por ejemplo, pero mientras ellos tienen recaudos anuales sobre 1 billón de pesos, nosotros los tenemos por debajo de los 100 mil…Risaralda entre el 2009 y 2010 bajó su autofinanciamiento 2,3%, su inversión se redujo también 1.1%, la capacidad de ahorro cayó 6,3% . En el 2010, la gobernación tomaba 39 de cada 100 pesos de Ingresos corrientes de Libre Destinación para gastos de funcionamiento, es decir unos 25 mil -de esos 65 mil millones de pesos-  al año, poco más de 2 mil millones al mes. En saldo de la deuda que nos corresponde a cada habitante “estamos en la mitad de la tabla”. 
Llama la atención que a la gobernación, el Departamento Nacional de Planeación la calificaba con un “incumple” la ley 617 en torno al límite para funcionamiento de la asamblea departamental y de la contraloría departamental (¡!) pues se pasaba de los 2399 y 2320 millones anuales que se autorizaban http://ow.ly/aMdMB;  pero se exaltaba que era la segunda gobernación con el más alto ahorro corriente: 58%. Curiosamente “sólo” dependía un 52% de las transferencias nacionales: ¡había departamentos con un 92% de dependencia!  
En 2010, Planeación Nacional decía que sólo había UNA gobernación “solvente”, la de Atlántico, había 6 “en riesgo”: el vecino Chocó era una de ellas, y 3 “vulnerables”. La situación, pasada la campaña electoral del 2011, parece haber empeorado.
Las gobernaciones, como dice Gustavo Alvarez Gardeazabal, “sobreviven de una renta medieval”: el impuesto a los vicios, al cigarrillo, la cerveza, licores que representan alrededor del 61%, circulación y tránsito con el  7% y sobretasa a la gasolina con el 8%, aparte de el rubro “otras” que aproximadamente está sobre el 31% entre las cuales están estampillas, pasaportes...es decir carecen de recursos, son débiles por naturaleza
En casi todas partes se han dado restructuraciones, nosotros tuvimos la propia, pues casi todos los departamentos estaban quebrados en 1998, para ese año la gobernación de Risaralda debía más o menos $50.000 millones, una cifra descomunal hace 14 años...¿sólo queda cobrarle un impuesto a las gaseosas?...continuará. 
ADD: Llama la atención LaTarde, Martha Rotavista, “En Pereira los ‘verdes’  están por estrato” http://ow.ly/aMxGh en torno a que la desigualdad que vivimos, además de social, es de arborización. Por cada seis/cinco arboles sembrados en comunas estrato 5/6 hay uno o menos en los estratos 1-2 . Y eso que le faltó el comparativo por población. ¿Se irá a pronunciar el Concejal del Partido Verde sobre esto, o el Concejal ExCarder, y harán que se tomen medidas (con presupuesto) para equilibrar esos pulmones verdes? A propósito ¿esa sería otra función del Instituto Municipal de Promoción y Defensa del Espacio Público que propone el Comité Intergremial? ¿Quedó en el Plan de Desarrollo?